De Marges i Fites (De Márgenes e Hitos) es un conjunto de obras que dialogan con la memoria del territorio, visibilizando el trabajo silencioso de las manos que han construido paisaje como metáfora para rendir homenaje a todas aquellas personas que hacen cultura desde las periferias, las alteridades y los espacios rurales: allí donde no llegan las grandes instituciones, pero donde se cuida y se crea desde la persistencia, la comunidad y la resistencia cotidiana.
Esta instalación se inspira en la técnica de la piedra seca, una práctica ancestral que ha modelado el territorio a través de muros, cabañas y márgenes, sin ningún tipo de cemento: solo la gravedad, la pericia y el respeto por el entorno. Las personas que trabajaban la piedra seca a menudo provenían de comunidades rurales vinculadas a la agricultura y la ganadería, en contextos de vida austera y fuerte interdependencia con el medio. Su saber era transmitido oralmente, compartido entre generaciones en entornos de trabajo colectivo donde la construcción no solo cumplía una función práctica, sino que generaba un sentido de pertenencia y continuidad cultural.
En 2018, la técnica de la piedra seca fue inscrita por la UNESCO en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, destacando su valor como símbolo de sostenibilidad, cohesión comunitaria e ingenio rural. Esta declaración reconoce la sabiduría de un saber local que trasciende generaciones, construido en armonía con la naturaleza. Con De Marges i Fites, Lluci Juan evoca este legado y lo interpreta con una mirada contemporánea, convirtiendo el fragmento en relato y el límite en horizonte. Es una invitación a contemplar la belleza de la precariedad y a entender el paisaje como una construcción cultural viva.
A partir de la acumulación de archivos generados durante años tanto en la práctica artística como en el activismo, Lluci Juan investiga el objeto archivo como elemento para construir la diversidad de narrativas y experiencias. Las piezas combinan la forma archivo con fotografías y elementos del propio archivo.
“Aunque las zonas periféricas puedan parecer vacías de contenido cultural y creativo, la realidad es que existe un gran número de personas que trabajan para preservar y difundir la cultura vinculada al territorio. Ya sea a título individual o colectivo, estas personas recogen, preservan y crean imaginarios que escapan a la globalización y al carácter unificador de la cultura de masas.
Los archivos, reproducidos en piezas de yeso, hacen referencia a todas las personas que trabajan por la cultura desde los márgenes y que, con sus acciones, provocan un cambio en la sociedad, buscan y defienden su identidad.”
València 4×4, Margenadora desde la periferia cultural.












